2019, Marzo

Jetlag

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A veces es difícil acostumbrarse a nuevos horarios cuando ya se ha creado otros viviendo en otro país.

No siempre es posible seguir haciendo lo mismo cuando solo tú haces diferente.

No consigues mantener estos nuevos hábitos por mucho tiempo.

Pasa lo mismo con las horas de descanso.

Aquí parece tener más días y más horas.

El horario biológico puede cambiarse a cada tiempo.

El horario emocional es más complicado.

Uno sabe el momento que debe quedarse y el momento que debe irse.

El cuerpo da señales.

No sé cuántas incertidumbres y certezas caben en un viaje rápido.

Tal vez debiera probarlo.

Puede que no sean suficientes días para hacer nuevos horarios.

Serán días para decir que allí volveré a estar algún día.

Momentos que debo repasar de otra manera.

No suelo cambiar algunos horarios cuando viajo por siempre tener presente donde tengo los pensamientos.

Sé a qué hora empieza y se termina el día.

Miro las temperaturas, las estaciones del año.

Poco a poco, voy estando más conectada con lo que tengo a mi alrededor.

Absorbo lo que hay de bueno y todo parece que también tiene sentido.

Si bien me quedo por aquí más tiempo, no me sentiré como alguien que ha salido de este lugar.

De haber partido, no soy la misma.

Es imposible estar aquí y allá a la vez.

Mis partes separadas aún no se han recompuesto.

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