2018, Octubre

Estar cerca

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Para quien ha estado demasiado tiempo distante, estar cerca puede ser un impacto muy grande.

No solo encuentras los abrazos y el afecto que te faltaba en otro lugar.

También te deparas con las cosas que te hacen daño, que te molestan, que te asustan.

Hay que reaprender a estar.

Siento que a cada día que pasa, mis recuerdos de haber vivido fuera se hacen más leves.

En algunos instantes, llego a pensar que todo podrá borrarse de mi vida algún día.

Algo que no quiero que suceda.

No me desprendería de España por ningún momento.

Echo mucho de menos los parques, las caminadas, el aire frío del invierno.

Los sabores, los olores, las vistas.

Nadie nunca me entenderá porque es demasiado fácil dejar de querer el lugar donde se nace y después de unos años cambiarlo por un lugar nuevo.

Yo sé bien de eso.

El mar tiene menos oleaje.

Las aguas son menos saladas.

Las montañas tienen otro tipo de vegetación y la tierra tiene otro color.

Las fiestas se celebran de otra manera.

Los días pasan de una manera distinta y son más agitados.

Durante el verano, hace más calor.

Durante el invierno, más frío.

Y yo con mis pensamientos lejos de este lugar.

En cada día que se hizo noche y que se hizo día.

En cada sueño.

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